
Más allá de la usabilidad técnica, las comodidades de acceso y lectura son fundamentales para que la información que ofrece una empresa sea realmente útil, comprensible y accesible para todos los públicos. Esto implica pensar en la diversidad de capacidades, contextos y dispositivos desde el diseño.
¿Qué comodidades deben considerarse?
- Contraste visual y tipografía legible: Evitar textos pequeños, colores que se mezclan o fuentes decorativas.
- Estructura semántica clara: Títulos jerarquizados, párrafos breves, listas y destacados.
- Compatibilidad con lectores de pantalla: Uso correcto de etiquetas HTML, textos alternativos en imágenes.
- Lenguaje claro y directo: Evitar tecnicismos innecesarios, usar frases cortas y activas.
Ejemplo aplicado:
Una empresa que ofrece formación online puede diseñar sus cápsulas con subtítulos, transcripciones, navegación por teclado y opción de lectura en voz alta. Esto amplía el acceso y refuerza la inclusión.
¿Qué se logra con esto?
Una web que no solo informa, sino que cuida. Que no solo comunica, sino que facilita. Y que convierte cada visita en una experiencia significativa.
Este Post pertenece a la serie de estudio sobre la Responsabilidad Social Comunicativa de las Instituciones (RSC) de nuestro OBSERVATORIO, que tiene como objetivo realizar un diagnóstico anual de la valoración de los ciudadanos sobre el comportamiento SOCIALMENTE RESPONSABLE de las instituciones, los ciudadanos y su incidencia en la sociedad.



